El quehacer diario de los docentes, así como su experiencia en las aulas y en la comunidad escolar, son prácticas que requieren, del diálogo, la reflexión y la interacción entre pares, para que se conviertan en un servicio educativo de calidad. Con esta visión, la Secretaría de Educación Pública (SEP), desde el inicio del ciclo escolar 2013-2014, recuperó y fortaleció el espacio del Consejo Técnico Escolar (CTE), pues es allí donde los maestros analizan información en torno a los aprendizajes de sus alumnos, detectan los retos y trazan el camino rumbo a una mejora escolar pertinente y permanente.

El CTE, como valioso espacio de aprendizaje y trabajo colaborativo, contribuye de manera importante a tomar mejores decisiones con respecto a las prácticas docentes y la organización escolar, de forma que se garantice el máximo logro de los aprendizajes en todos sus alumnos.

En este contexto, la SEP, a través de la Subsecretaría de Educación Básica (SEB), en los últimos cinco ciclos escolares ha publicado guías de trabajo para la fase intensiva y ordinaria del CTE, como una herramienta de apoyo para la organización, análisis, diálogo y toma de decisiones de los colectivos docentes de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria. Por medio de estos documentos se establecen los propósitos que deben alcanzarse en cada sesión, en función de la atención de las cuatro prioridades educativas establecidas en el Sistema Básico de Mejora para la educación básica y propiciar; asimismo, la transformación de las prácticas docentes.

 

 

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